Te escribo porque me resulta sencillo malabarear puntos y comas, reorganizar abecedarios y diagnosticar frases que te hagan enterarte de mi.
Te escribo porque es un método eficaz de atentar contra el olvido y porque la distancia termina con un click en el ícono de "enviar".
Te escribo porque me rehúso a permitir que sean otras letras las que te acaricien las pupilas y la piel, las que te germinen la sonrisa.
Te escribo porque, simplemente, no tengo otro modo de acariciarte el cabello y darte un beso en la frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario